Creatina y Yoga: dos elementos que merece la pena combinar correctamente. La creatina aumenta el rendimiento físico en esfuerzos repetidos de corta duración y alta intensidad*, el tipo de esfuerzo que aparece en un power flow, un equilibrio de brazos sostenido o la fuerza rápida necesaria para pasar de una postura a otra. Nuestra creatina monohidrato está dosificada a 3g por comprimido, la ingesta diaria necesaria para este efecto. Añádela a tu práctica y deja que el resto siga su curso.
*Efecto beneficioso obtenido con una ingesta diaria de 3g de creatina.
Creatina y Yoga: ¿Realmente ayuda?
El yoga y la creatina, un dúo improbable sobre el papel, menos sobre la esterilla. El yoga tiene fama de calma, solo respiración y estiramientos tranquilos, pero su momento actual, clases de vinyasa que hacen sudar y estudios reservados con semanas de antelación, lo ha convertido en algo más exigente: una práctica basada en el control, la resistencia y, en sus formas más rápidas, la fuerza real.
Incluso corredores y levantadores experimentados, entrenados para la distancia o la fuerza bruta, a menudo encuentran humillante su primer flow rápido: su entrenamiento recompensa el esfuerzo en línea recta, no la estabilidad profunda y el control de todo el cuerpo que exige una secuencia de saludos al sol o una postura del cuervo sostenida. Ya sea que estés fluyendo por un vinyasa o sosteniendo una postura hasta que tiemble, el atractivo es el mismo: una práctica que parece tranquila pero que rara vez lo es por dentro.
Es en esas secuencias más rápidas, las transiciones ágiles y los equilibrios sostenidos que exigen a tus músculos activarse en esfuerzos cortos e intensos, donde la creatina encuentra su lugar: una ingesta diaria de 3g ha demostrado aumentar el rendimiento físico en esfuerzos repetidos de corta duración y alta intensidad, exactamente el tipo de esfuerzo que exige un flow bien ritmado.
Para los mayores de 55 años, esta combinación cobra un peso adicional: la declaración autorizada por la UE establece que la creatina diaria, junto con el entrenamiento de resistencia (fuerza), puede potenciar el efecto de dicho entrenamiento sobre la fuerza muscular, una ventaja significativa dado que la masa muscular disminuye de forma natural con la edad. El yoga encaja perfectamente en esa ventana: sus posturas con carga de peso y sus estilos más lentos y centrados en la fuerza desarrollan estabilidad y activación muscular sin el desgaste articular del entrenamiento convencional, exactamente el tipo de trabajo de resistencia que esta declaración requiere.